Vocación de poeta

por Xóchitl Niezhdanova

 

Soledad, sensibilidad, imaginación, compromiso, libertad, pasión. Todos estos elementos conforman la tarea cotidiana de hacer poesía. Quien emana poesía debe acercarse a los recovecos de la muerte para descubrir la sustancia de la que está hecha su palabra, perfectamente estructurada, plagada de imágenes que evocan el mundo real y el mundo inexistente que avisora su mente. El poeta con su disección de la naturaleza nos entrega el prodigio de un verso que nos sublima; nos acomete con toda la fuerza de su verdad; nos hunde en las inverosímiles profundidades de la conciencia, y nos eleva espiritualmente hasta hacer contacto con lo divino. La paradoja es que en vida, el poeta transita en el filo de la navaja, y con suerte una vez su cuerpo físico se haya disuelto en la tierra, trascenderá su palabra eterna y visionaria.

Mark Van Doren, poeta americano del siglo XX dijo –La poesía es la forma más concisa de decir las cosas- y esto es posible porque la reflexión innata al oficio de ser poeta no se circunscribe a los esquemas del pensamiento, sino de la imaginación. Él adivina una realidad que aún no acontece, y describe con lujo de virtud y belleza lo que los ojos normales no perciben, ahonda en las conciencias, en el sufrimiento interior, en los demonios del alma y los exhibe para desentrañarlos ante el oído embelesado de sus escuchas, aquellos que realmente quieren comprender.

Los temas que aborda el poeta son los temas del mundo, de la realidad cotidiana, de las preocupaciones del hombre común. Su vínculo con la filosofía es indisoluble. El poeta es un filósofo de las emociones. Expone sus vísceras al aire para expresar su verdad. Se da, pedazo a pedazo, en cada línea que compone, en las imágenes que crea, en el entramado de oro de su lenguaje, nunca excesivo, nunca suficiente. Los sueños, la naturaleza, el subconsciente, la locura, todo es materia viva para aquel que compone la estructura de la realidad a través de su palabra. Y la poesía trasciende fronteras porque es universal, porque late al unísono de todos los corazones del mundo.

Y son los poetas los primeros en salir a las trincheras, a dar la batalla contra el oscurantismo, la prepotencia, el fascismo, el quebrantamiento de la libertad. Y defiende la vida a costa de su propia vida. Lo maravilloso es que cuando un poeta cae en combate, su poesía le sobrevive, más grande que nunca, más poderosa. Lista para dirigir ejércitos y elevar multitudes. Para crear identidades, y expandir conciencias. Pero de una manera que enaltece el alma y los sentidos. No hay cántico más sublime para elevar su mensaje a las alturas con voz poderosa y sonora, que su poesía.

 

Mi madre, niña de mil años,

madre del mundo, huérfana de mí,

abnegada, feroz, obtusa, providente,

jilguera, perra, hormiga, jabalina,

carta de amor con faltas de lenguaje,

mi madre: pan que yo cortaba

con su propio cuchillo cada día.

Los fresnos me enseñaron,

bajo la lluvia, la paciencia,

a cantar cara al viento vehemente.

Virgen somnílocua, una tía

me enseñó a ver con los ojos cerrados,

ver hacia dentro y a través del muro.

Mi abuelo a sonreír en la caída

y a repetir en los desastres: al hecho, pecho.

(Esto que digo es tierra

sobre tu nombre derramada: blanda te sea.)

 

Lo anterior es un fragmento del poema de Octavio Paz “Pasado en Claro”, publicado en 1975 por El Fondo de Cultura Económico. Cuando yo me adentré en su poesía, y en particular en este largo y hermoso poema, descubrí a dios. Esto es algo extraño de decir para mí que soy y sigo siendo atea. Pero la experiencia con este poema, perfectamente elaborado en todos sus detalles, fue una de las experiencias más místicas que he tenido. Y me convenció de mi vocación de poeta. Ser poeta es jamás ceder a los esquemas, volar como un ave de alas potentes rumbo al infinito. Puedo abandonar mi profesión, mis títulos, el prestigio que haya podido acumular a lo largo de mi vida, pera la poesía está en lo más profundo de mi ser humana, de mi ser mujer. Por eso escribo y admiro a los grandes poetas de la historia: Pushkin, Béquer, Baudelaire, Rimbaud, León Felipe, José Martí, Alejandra Pizarnik, Julio Cortázar, Borges, Alfonsina Storni, Gioconda Belli, Nicolás Guillén y la lista continua al infinito. Tengo mucho que agradecerles a todos ellos por enseñarme a hacer poesía, por comprobar a través de sus creaciones que vale la pena continuar en este oficio. Y hacer llegar la palabra y la emoción a todos los corazones, ávidos de belleza, ávidos de desentrañar la realidad, y dispuestos a transitar, como yo, los parajes del infierno, y las extáticas visiones del paraíso en la tierra.

Screen Shot 2019-05-18 at 12.50.36 PM.pn

​Xóchitl Niezhdanova

Ingeniera de la vida y poetisa de mente, soltera por descuido que no deja de creer en el amor. Viajera en el mundo de los sueños, eterna distraída y pintora.

Los Calzones de Guadalupe Staff

Aquí hablamos de lo que importa decir, que es generalmente lo que nadie quiere escuchar

Tags  poesía, vocación, poeta, Xóchitl Niezhdanova

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Pinterest Icon
  • Black Instagram Icon

Para leer de nuevo

Let it out - make up by MassCara (Cara-M

Cuando la locura nos ataca

Soltera no es igual a disponible.jpg

Soltera no es igual a disponible

La_ternura_caníbal.jpg

La ternura caníbal

W&M

Women and Media Group

  • Facebook - Grey Circle
  • Twitter - Grey Circle
  • Instagram - Grey Circle

2019 Women and Media Group Todos los derechos reservados www.wmgroup.com.mx

Prohibida la reproducción total o parcial incluyendo cualquier medio electrónico o magnético