Amores de película

por Samantha FLA

 

Platicaba con un amigo sobre lo absurdas que son las películas románticas, sobre la irrealidad de sus tramas, de los personajes perfectos y la idealización del amor. De lo especial que pintan las relaciones: conocen a alguien y desde el primer segundo saben que son el uno para el otro, después hay una serie de mal entendidos que los separan, para al final estar juntos y felices por siempre.

 

Es verdad que la industria del cine de romance es millonaria y a la mayoría le gusta porque – no nos hagamos – todos quisiéramos que una vez en la vida nos pasara algo como en las películas, pero sinceramente no creo que pase. Así que me puse a pensar en cuáles serían las mejores películas de amor, y si bien acepto que no soy adepta a ese género, hay una que otra que me fascina, sobre todo porque hablan del amor como algo más real, más imposible, con sus buenos y malos momentos, con sus locuras y sus obsesiones, así que ahí les van.

 

La primera película de la que voy a hablar me hizo sentir muy triste cuando era niña, estoy hablando de Mi primer beso (My Girl), una producción de 1991, ¿se acuerdan?, de la historia de una chica rara y obsesionada con la muerte (Anna Chlumsky) que conoce a un chico débil y alérgico a todo (Macaulay Culkin), se hacen grandes amigos y pasan momentos divertidos y también difíciles juntos, ella le da su primer beso y luego él muere por la picadura de abejas, sí es cruel, es triste, pero así es la vida, las personas mueren y el amor también.

 

La segunda cinta nos dice que el amor puede resistir todo: mafia, robos, matones, balas, golpizas, esa es la primicia de La fuga (True Romance) de 1993, un amor impulsivo donde, un chico inmerso en su mundo de fantasía (Christian Slater) y una prostituta (Patricia Arquete), se embarcan en una aventura de locos, de persecuciones y violencia, una película donde ya se empieza a ver la genialidad de Tarantino –como guionista–, y encontramos muchas de sus escenas características, un bosquejo de la estructura que consolidará en sus siguientes trabajos, y sí al final los protagonistas terminan juntos y felices, pero en favor de Tony Scott – el director– diré que el protagonista termina tuerto, no podía ser todo feliz y rosado.

 

Luego en mi lista aparece un film que plasma de manera magistral el miedo que tenemos a enfrentar nuestros sentimientos y sobre todo a sufrir. En esta cinta los personajes tienen la posibilidad de borrar los recuerdos de su ex pareja, y así evitar el dolor de la ruptura amorosa, hacer como si nunca hubieran existido a través de un experimento científico. Pero ¿qué pasa si se arrepienten? Ya saben que hablo de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Eternal Sunshine of the Spotless Mind) de 2004, ¿no?, bueno pues aquí una chica impulsiva (Kate Winslet) y un hombre reprimido y rutinario (Jim Carrey), se conocen en un tren y el espectador va descubriendo que no es la primera vez que se ven, sino que tienen una vieja historia juntos.

 

Además de la trama poco habitual, la narrativa asíncrona, el juego del espacio y el tiempo, así como los escenarios y cambios físicos de los protagonistas hacen de esta cinta única.

 

Para cerrar este texto dejé mi película favorita de amor – ¿o de desamor? –, una cinta de 1998 dirigida por el español Julio Medem: Los amantes del círculo polar, la historia de Ana (Najwa Nimri) y Otto (Fele Martínez), dos chicos, de nombre capicúa, que pareciera que están destinados a estar juntos desde que se encuentran por primera vez, cuando son niños. Pasarán juntos la infancia, la adolescencia y la juventud, hasta que la madre de Otto muere. A partir de ese momento cada uno sigue un camino distinto y la vida, el destino, la casualidad o no se sabe qué les impide encontrarse de nuevo. Él se refugiará en el círculo polar ártico y ella, después de mucho tiempo, lo irá a buscar, pero un accidente no les permitirá encontrarse más.

 

Además de la historia tormentosa y su final nada feliz, la película es bella, no solo por la trama o los personajes –confieso que vivo enamorada de Otto–, sino por la forma en que es contada, desde los ojos de cada uno de ellos. Dicen los que saben que Medem al terminar la cinta se dio cuenta de que el final era demasiado triste y devastador por lo que en su siguiente trabajo se reivindicó y contó una historia menos trágica, así nació Lucía y el sexo, otra película española de amor.

 

Aclaro que esta es una lista de mis películas favoritas de amor-desamor, no estoy diciendo que sean las mejores o las imperdibles, cada quien tiene su punto de vista y su gusto cinematográfico, pero si son un poco amargaditos como yo, seguro que también les gustan estas cintas.

Captura de pantalla 2019-02-18 12.09.58.

Samantha FLA

Comunicóloga, lectora compulsiva, tuitera incomprendida, bailarina frustrada, amante de Netflix, apasionada del futbol y rockera por convicción. Alucina –sin consumir nada- sobre la soltería, el desamor y los corazones rotos.

Los Calzones de Guadalupe Staff

Aquí hablamos de lo que importa decir, que es generalmente lo que nadie quiere escuchar

Tags   amor, cine, romance, películas de amor, Julio Medem

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